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Open banking: Empoderando a los clientes

Escrito por Mijael Feldman | Jun 30, 2022 1:21:47 PM

La rapidez y simpleza en el uso de los servicios es casi una obligación por estos días para cualquier empresa. El mundo financiero no está exento de esa responsabilidad. En una sociedad hiperconectada, internet ha transformado la forma en que las personas interactúan con las instituciones financieras, haciendo necesario facilitar los pasos y trabajar en una experiencia cada vez más personalizada. 

En este contexto nació el concepto de “open banking” -o banca abierta en español- como un mecanismo para cumplir con las nuevas necesidades de los consumidores, quienes ya no quieren tener que cambiar entre una plataforma y otra cada vez que van a una compra o pagar un determinado servicio. Pero, ¿cómo funciona el open banking?

A través del open banking los clientes son dueños de su propia información financiera, algo que hasta poco tiempo aún era impensado. Los bancos siempre han sido propietarios de estos datos, debido a que son quienes los guardan y gestionan, dejando sin oportunidad al cliente de compartirlos con terceros de manera fácil. Por este motivo, a través de la banca abierta, los usuarios se convierten en verdaderos propietarios de la información de sus cuentas bancarias y de ahorros, créditos hipotecarios y tarjetas de crédito, concentrando toda esta data en un solo sistema aún cuando los productos sean de diferentes instituciones bancarias. 

De esta manera, los bancos estarán obligados a la integración estandarizada de APIs (Application Programming Interface. en Inglés), ofreciendo abiertamente a sus clientes la posibilidad de utilizar información bancaria de manera segura, en el mismo espacio digital en el que empiezan una transacción. Es importante destacar que la función de intercambiar datos financieros ocurrirá únicamente cuando exista un consentimiento expreso de los propietarios de esa información. 

Algunos ejemplos para entender de mejor manera cómo funciona el open banking: 

1.Agiliza los procesos de cotización de créditos. Hoy,  las personas tienen que ir a diferentes instituciones financieras para cotizar un crédito, pedir información y compartir la documentación requerida. El banco tiene que hacer luego una evaluación y devolver la oferta. Con open banking es mucho más simple. Cualquier institución financiera podría simplemente pedirle al cliente que conecte su información, a través de una API, para hacer una evaluación de riesgo en minutos sin tener que pedirle al cliente documentos adicionales. 

2.Mejora la administración de las finanzas personales. Probablemente quien esté leyendo este texto coincidirá en el hecho de que la mayoría tiene hoy varias cuentas bancarias, un fondo de inversión en un banco determinado, una tarjeta de crédito en otro y quizás alguna cuenta de ahorro en una fintech. Es decir, el dinero está fragmentado. 

El open banking, en ese sentido, entrega la posibilidad para que una institución financiera le proponga a su cliente administrar todo desde un solo lugar. Los clientes pueden anexar las credenciales de todas sus entidades bancarias y condensar la información en una sola plataforma, accediendo fácilmente a su estado de cuenta, saber cuánto se ha gastado en el mes, cómo están las deudas, entre muchas otras herramientas. 

3.Mejorar las condiciones de las deudas. A veces pasa que los clientes tienen deudas en más de una institución y a diferentes tasas. Al tener muchas veces una deuda tan dispersa, es difícil pagarlas todas. El open banking entrega la solución de conectar todas las deudas en un solo lugar y a una tasa mucho más conveniente. 

En varios países, como México, Brasil, Inglaterra e Italia se está impulsando con fuerza la banca abierta para fomentar de manera sana la competencia, la innovación y una mejor salud financiera. Todo en beneficio del consumidor. Se abren nuevas posibilidades para las instituciones financieras y las fintech de poder trabajar juntas para ofrecer una mejor experiencia al usuario final. Yo lo llamaría un gran triunfo para el consumidor así como para las instituciones.  

 

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